Entrevistamos a los asesores de los coach de ‘La Voz’

Hablamos con los aseseores de los coach de ‘La voz’: David Bustamante, Antonio José, Karol G y Miriam Rodríguez. Este lunes, se estrena una segunda fase, con los asaltos.

Pregunta: ¿Cómo os llega esta oportunidad, fue el propio coach el que os llamó? ¿Y cómo lo recibís?

DAVID BUSTAMANTE: Yo empecé escribiendo la carta a los Reyes Magos y he debido ser muy bueno el año anterior porque me lo han concedido. Lógicamente son los coach, que son amigos y nos conocemos, los que se han puesto en contacto con nosotros. En mi caso fue Luis Fonsi, porque somos amigos, quien me llamó para participar en esta bonita aventura, y estoy totalmente agradecido. La verdad es que es un programa con un formato increíble, con muchísimas novedades este año. «La Voz» de Antena 3 tiene muchas cosas muy buenas, el formato ha crecido y es un privilegio el formar parte de esto tanto con los coaches como aquí con mis compañeros, mis partners, los asesores.

MIRIAM RODRÍGUEZ: En mi caso fue como dice David. Justo Pablo y yo acabamos de hacer la canción y él habló conmigo y me preguntó si me parecía que tenía sentido, porque los dos salimos de un formato igual y acabamos de hacer algo juntos. Él se apoyaba en mí y yo me apoyaba en él para muchas cosas. Y bueno, al final entre que él quiso contar conmigo y desde el equipo del programa también accedieron a que yo, recién salida de un formato similar, estuviera aquí, pues estoy infinitamente agradecida de que hayan querido contar conmigo. Suscribo lo que dice Busta, «La Voz» es un formato diferente con muchísimas novedades y te hace aprender de tus compañeros, no sólo de los concursantes.

KAROL G: En mi caso es que hice la canción con Antonio y mi caso es muy parecido al de Miriam. Pero en realidad estoy emocionada porque Antonio Orozco me mencionó que iba a estar en «La Voz» y me preguntó si quería estar de asesora en su equipo, y me emocionó porque yo vengo de otro continente, estoy más enfocada en ese mercado por ahora aunque hemos hecho cosas aquí, y me parecía grandísima la oportunidad de poder mostrar mi música, poder mostrar quién era a través de este programa. Y se dio la oportunidad, dije que sí, y me encantó. Es un nuevo formato, éste es el tercer o cuarto país que aplica estas nuevas modalidades en su dinámica, así que estoy muy emocionada, ha sido una oportunidad súper linda, llegué y me encontré con un equipo maravilloso no sólo en cuanto a los coaches y asesores, sino a toda la producción. De verdad que nos portamos como una familia, lo pasamos increíble. Van a ser pocos días pero lo pasamos brutal.

ANTONIO JOSÉ: Para mí estar con Paulina desde el minuto uno en el que me dio la noticia para mí fue una emoción enorme porque es estar en mi casa con un formato nuevo, con otras ideas, con un talento que vamos a ver y que vais a ver en lo alto de ese escenario sublime. Y poder compartir esta experiencia con todos los compañeros que están detrás y con esto pedazo de artistas está siendo toda una aventura. Estoy disfrutándolo muchísimo de nuevo y compartiendo momentos únicos e inolvidables.

P.: David, ¿qué se te pasa por la cabeza al sentarte en este sillón? Si fueras concursante, ¿con qué coach te irías?

D.B.: Desde luego es bastante más sencillo estar al otro lado, aunque es difícil. Y, ¿con qué coach me iría? Con el que se girase, porque el único peligro que hay en este programa es perderse esta increíble experiencia. Creo que es una gran oportunidad para toda la gente que tiene algo que contar, y además de maneras muy dispares. Yo estoy muy sorprendido porque nosotros los asesores llegamos ya con un trabajo hecho, que es la elección de los talentos. Y para nosotros, como no venimos de antes, como los descubrimos en los ensayos cuando vamos a trabajar con ellos, es realmente impactante. Los descubrimos, estamos totalmente vírgenes, no tenemos ninguna idea por más que nos quieran decir. Y es realmente impresionante.

Por puntualizar una cosa que hemos dicho y hemos dejado en el aire, ¿cuáles son los cambios? Por ejemplo, en otros años empiezan los asaltos y luego con los que nos vamos quedando llegan a la gran batalla final. Es muy dinámico, es muy rápido, «La Voz» con estos pequeños toques es totalmente sublime. ¿Con quién me iría? Con quien se gire para darme la oportunidad.

P.: ¿Qué es esto de los asaltos y la batalla final, y en qué cambia la dinámica?

D.B.: Realmente nosotros junto con los coaches hemos hecho tres grupos de cinco personas. Cada día, cada gala, cada equipo tenemos que escuchar a cinco y quedarnos solamente con dos. Se tienen que ir tres. Pero además tenemos la inmensa fortuna de que si otro equipo deja a alguien libre y nos gusta para nuestros equipos, se puede robar. Dos robos por equipo. Como empieza no tiene nada que ver a cómo puede terminar esto. Y luego ya al final pues habrá lo que son las batallas finales entre las personas que han ido pasando de fase.

P.: Para robar, ¿lo consultáis?

M.R.: Yo creo también que el momento robo es… incluso hubo robos que venían de atrás, de las propias audiciones, de algunos coaches que se habían quedado con las ganas de tener algunos que no se habían ido con ellos. Y en el momento robo hay como un tiempo que te permite darle al botón…

A.J.: Creo que diez segundos.

M.R.: Darle al botón y robar. Si alguno de los coaches coinciden con que quieren a un mismo concursante, es el propio concursante el que decide con quién se va.

P.: ¿Cómo está siendo el feeling con cada uno de vuestros coaches? Porque en vuestras redes sociales estamos viendo ya vídeos muy divertidos…

D.B.: ¡Todo es falso, jaja! Aquí hay un mal rollo desde por la mañana…

K.G.: Yo llegué y me pasaron una serie de libretos de tal día a tal horas bailas con David… no, no, en realidad por eso ahorita lo mencioné tantas veces y lo he mencionado muchísimo, porque digamos que en cierta manera cada uno viniera con un coach, pero en realidad incluso para tomar las decisiones de otros equipos nos hemos reunido a compartir opiniones. Era mi equipo, pero venía David, venía Miriam, Pablo, y les decíamos: «¿Qué vamos a hacer, porque todos son súper talentosos?», y tomábamos una decisión conjunta. Se supone que estamos en una competencia pero al final ha sido todos como buscando el bien de los participantes, y ha sido impresionante. Y con los coaches almorzamos juntos, ¡todo el día estamos juntos! Y salimos y comemos juntos, merendamos juntos, lo pasamos súper increíble.

D.B.: Menudo campamento…

A.J.: Ay, si se grabara todo.

P.: Miriam, tú que has salido de «OT», ¿cómo estás viviendo ahora la experiencia desde el otro lado? ¿Te está recordando a tu experiencia en OT?

M.R.: Bueno, inevitablemente es que está súper presente. No hace ni año y medio que yo viví una experiencia muy similar y evidentemente yo lo veo desde otra perspectiva, pero empatizo mucho con el otro lado porque además de que lo tengo muy presente, pues inevitablemente se me va a la persona que tengo al lado, que es alguien que lleva mucha más carrera que yo, yo acabo de empezar. Yo ya lo dije desde que llegué aquí, que mi única intención era sumar, poder aprender y poder tener la facilidad de que quizás ellos también empaticen conmigo al verme también como una persona que acaba de pasar por lo mismo que ellos. Nada más, yo no vengo ni a enseñar nada a nadie, porque además está Pablo para eso. Yo solamente puedo aportar, ayudar y sumar para mejorar el equipo en general. Yo tenía clarísimo que lo que venía aquí era a disfrutarlo, y eso es lo que principalmente estoy haciendo, además de que trabajar con Pablo es muy fácil y tenemos muy buena conexión, el equipo que tenemos es maravilloso. Y todos somos como una familia. Así que aunque al principio llegaba que no sabía cómo iba a ser esto, estoy muy cómoda.

P.: Antonio José, tú este programa lo has ganado y ahora te sientas en la silla del asesor. ¿Te gustaría seguir escalando y ser coach?

A.J.: Ahí está Encarna que es la que decide todo esto, jaja. La verdad es que para mí estar aquí es un motivo de fiesta, es un motivo de alegría recordar lo que yo he vivido estando en este programa. De hecho, el otro día salía emocionado porque había un talent que en cierto modo me recordaba a la experiencia que yo había vivido durante todo el programa. Siempre lo he dicho, y durante todos estos días lo he estado recordando: en tres años y medio o cuatro años que llevo en la música he hecho como trescientas sesenta y cinco fechas. Y por más que pise escenario, porque más escenarios que puedan ponerme la piel de gallina, siempre que piso ese plató es como si me removieran el alma. Es un escenario que para mí se merece todo el respeto del mundo porque ahí vienen gente con sus sueños en las manos y exponiéndolos al mundo. Las personas que se suben ahí son valientes y tienen miles, miles de historias y sueños por conseguir. Entonces, para mí, estar aquí a este lado te diría que incluso es más difícil que estar cantando. Yo al fin y al cabo vengo a sumar, a ayudar, a intentar que Paulina en un determinado momento pueda tener mi ayuda, y poco más. Ojalá dentro de un tiempo pueda estar en la silla de los coaches también compartiendo momentos, pero no lo sé.

P.: David, decías que los Reyes Magos te han traído este programa, a la vuelta de la esquina te van a traer disco nuevo. ¿Qué otros deseos has pedido profesionales y personales?

D.B.: Mira, tenía muchísimas ganas de no de volver, porque nunca me fui; tenía muchísimas ganas de que saliera un trabajo que llevo muchísimo tiempo preparando, quería hacer algo importante. Es mi décimo álbum. Este año cumplo 18 años de carrera y quería hacer algo que realmente me representara. Quise volver un poco a mis raíces, a hacer medios tiempos, pop rock, urbano, baladas romántica, incluso hay canciones como boleros modernos acompañados simplemente con una guitarra. Mostrar un poquito toda esa paleta de colores que ya he mostrado a lo largo de mi carrera, y ha sido como una recopilación de singles inéditos que tengo muchas ganas de que vean la luz. Empiezo con Héroes, que creo que es una canción muy bonita que habla de esos verdaderos héroes que no llevan capa, los que hacen pequeñas acciones diariamente y hacen de este mundo extraño un mundo mucho mejor. Creo que es una canción que va a impactar mucho, el vídeoclip cuenta diferentes historias que emocionan. Queríamos mandar un mensaje, hacer que la gente se emocionase, se divirtiese y se enamorase, y Héroes en tiempos de Guerra es una auténtica declaración de intenciones. Vengo con más ganas y con más fuerza que nunca.

P.: ¿Y tus deseos personales?

D.B.: ¡Ser muy feliz!

P.: David, ¿quién ha sido la primera persona a la que le has enseñado tu primer single?

D.B.: A mi hija. Yo, cuando estoy escribiendo temas o escuchando temas que me componen otros –y en los agradecimientos del disco se lo digo a Daniella, «gracias por reencontrarme con ese instinto que vamos perdiendo con los años»- le pido mi opinión. Mi hija estaba encantada con mi éxito en México, pero ella me dice: «Papá, están muy bonitos los boleros y las rancheras, pero estas canciones no son las que les gusta a la gente joven», como llamándome puretilla ya, ¡qué se le va a hacer! Ella me ayuda muchísimo y le consulto porque al final es público, como mis hermanos o amigos. Para mí es muy importante gustar a nuestros seres queridos, es un termómetro verdadero y ellos siempre van a ser sinceros y van a decir lo que te queda bien y si realmente te estás disfrazando o estás mostrando el alma, que al final es lo que pretendemos todos en cada uno de nuestros trabajos.

P.: Si fuéseis los coach, ¿a quién os gustaría tener de asesor?

D.B.: Yo tendría a estos tres que están aquí.

M.R.: Yo igual.

K.G.: Y yo.

D.B.: No, a mí no me queréis, ya me queríais apartar el primer día.

K.G.: Es que es súper necio. Y yo siendo la que acababa de llegar de otra parte, pues uno trata de portarse bien y que no tenga problemas, y se sentó a mi lado en el almuerzo y me regañó unas siete veces, así que a él lo tengo alejado.

D.B.: Jajaja. Llevo padeciendo esto desde segundo de EGB. No pasa nada, ¡que me acusen a mí!

P.: ¿Cuál es el nivel de los talent?

A.J.: Estamos viendo artistas, estamos viendo durante dos minutos y algo que duran los temas auténticos conciertos, a gente muy preparada, músicos de una talla increíble. Estamos viendo auténticas fieras en lo alto de ese escenario.

M.R.: Sobre todo, muchas personalidades diferentes encima del escenario. Gente muy buena que no se parece entre ellos, todos vienen con cosas diferentes, con timbres de voz muy únicos y personales, y eso es también lo que enriquece a los grupos en general, que cada coach tiene artistas muy, muy diferentes. Y eso hace que sea muy difícil a la hora de escoger.

P.: Hay algún género que predomine?

D.B.: No, en absoluto. Y hay gente que coge canciones súper clásicas y parece que la hayan escrito ellos mismos. Y cómo vienen, cómo se visten, cómo se expresan a través de sus ropa, sus uñas… bajan y ya tienen flow. Tienen una personalidad increíble. Y aquí viene mucho músico tocando en directo. Va a haber presentaciones muy interesantes que tocan la piel. Aquí no va a haber nada impostado, se nos verá totalmente alucinados y sorprendidos porque todos nosotros amamos el arte y la música, y cuando viene alguien que habla nuestro mismo idioma, nos hace mover cosas por dentro. Ésa es la magia de La Voz.

A.J.: Y es gente que compone, que hace sus propios temas y tiene ya un recorrido en la música grande y que tiene claro lo que quiere a la hora de subirse a un escenario.

P.: ¿Qué tal con Eva González, qué nota le ponéis?

D.B.: Está increíble. Se lo ponemos muy difícil, ya muchas veces la llamamos «seño» porque tiene un aula un poco movida. Karol y Miriam son un poco más tranquilas, pero luego está Antonio Orozco, estoy yo, está Fonsi, está Antonio José, Pablo. Pero está divina, yo creo que está increíble, como si siempre hubiera estado ahí.

A.J.: Se la ve muy a gusto.

P.: ¿Los coaches os han dado muchas pautas o habéis estado libre?

M.R.. En mi caso, no. Pablo tenía un equipo muy variado de personas muy diferentes y además él quería dejar un poco la libertad de que cada uno fuese libre de hacer lo que quisiera hacer. No tenía en mente ninguna estrategia, sino que llegara el momento del asalto y ver qué pasaba y dejarse llevar por la emoción. No había nada pensado para llegar de alguna manera con unos o con otros a la batalla final.

K.G.: En mi caso fue parecido. Antonio es una persona con un corazón gigantesco, porque él es como muy de dejarse llevar por los sentimientos y las cosas. Yo llegué con mis favoritos y mi primera enseñanza es que aquí todo es lo contrario a lo que pensabas. No porque haya un plan, sino porque en este tipo de competencias vas conociendo a la persona y al artista, los nervios a veces juegan una mala pasada, como espectacular, y todo lo que hemos vivido son cambios de último momento según lo que nos ha dicho el corazón. Y eso ha sido lo más lindo de esta experiencia, aprender que nunca hay un plan y todo ha sido según hemos ido sintiendo las cosas todos juntos.

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